Hay consultoras que venden cursos de igualdad y diversidad de 20, 30
o incluso 40 horas. Es legítimo preguntarse para qué.
Un empleado no necesita 20 horas para saber qué es
el acoso sexual, cómo identificarlo y qué hacer si lo sufre o lo
presencia. No necesita 20 horas para entender qué derechos tienen
sus compañeros LGTBI o para reconocer un sesgo inconsciente en un
proceso de selección. Necesita la información correcta, bien
explicada, sin relleno. Eso cabe en 90 minutos si el
contenido está construido con criterio.
Los cursos largos tienen una tasa de finalización muy baja. Todo el
mundo lo sabe. Un responsable de RRHH que contrata un curso de 20
horas para 80 empleados sabe, en el fondo, que la mayoría no va a
llegar al final. Y eso no cumple la obligación legal, porque la ley
exige que la formación llegue a las personas, no que esté
disponible en una plataforma.
Nuestros cursos duran entre 1 y 2 horas. Los completa todo el
mundo. Eso sí cumple.